El yacimiento arqueológico del Llano del Sombrero se extiende sobre un kilómetro que jalonan en torno a 50 espacios cuya funcionalidad todavía se desconoce. En la tarea de desentrañar su importancia trabaja la empresa Arqueofuer por encargo de la Consejería de Educación, Universidades, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias.
El yacimiento se localiza en los municipios de Pájara y Betancuria. Rosa López Guerrero es la directora y la técnico arqueóloga María Castañeyra Ruiz lleva a cabo este trabajo que se divide en dos meses de campo y cuatro de estudio de laboratorio. La intervención se plantea en tres sondeos en un sector específico situado en Betancuria, aunque Arqueofuer considera que el yacimiento posee unos condicionantes más que favorables para llevar a cabo un estudio en profundidad que permita conocer muchos aspectos de la historia de Fuerteventura.
La arquitectura de los 50 espacios a excavar debió ser relevante, sostiene la directora, a juzgar por los muros que a día de hoy se mantienen en pie y los restos de derrumbes de ellos y de las techumbres. Esta situado en un lugar privilegiado, junto a Madre del Agua, punto de captación de agua asegurado, con una excelente visibilidad que permite observar el Puerto de la Peña, uno de los puertos costeros más destacados de la Isla y por donde desembarcaron los conquistadores normandos. «Por todo ello, creemos que es fundamental un estudio en profundidad del yacimiento antes de que su deterioro progresivo nos impida extraer la información necesaria».